Cuando te empujan a lo bestia por la espalda y entras sin querer en la espiral de caer, subir y volver a caer, cuando vives durante mucho tiempo con esa sensación de noria sin final...piensas que ya no volverán los buenos tiempos (pero no, estás equivocada).
Después de más de un año reinventándome, tragando, escupiendo rabia, descolocada y perdida en medio de muchísima gente que me ha dado su cariño, puedo decir que me he bajado de la noria y no pienso volver a subir. Hasta nunca noria.
Hace unos meses una buena amiga me dijo: ”espero que vuelvas a recuperar pronto la sonrisa....mejor dicho, espero que nadie te la vuelva a robar”. (Esta frase la guardo en mi cabecita para siempre). La recuperé y nunca más la volveré a perder, prometido.
Salta de la noria, tu puedes! Ahora a disfrutar, cantar y gritar! Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh
Reinventarse es lo mismo que serenarse... No necesitas que te envíe nada a Polonia porque veo que ya lo tienes... y me alegro muchísimo!
ResponderEliminarReinventarse cuesta pero lo que encuentras al final de este proceso suele ser la libertad y esto no tiene precio.
ResponderEliminarMedio cuarto más de serenidad nunca viene mal, envía envía!