Tenía 15 años, mis únicas preocupaciones eran estudiar y salir con mis amigas para reir, bailar, beber y cantar.
Recuerdo que deseaba que me llamara para quedar, y así pasar juntas la tarde en cualquier bar o sentadas en un banco o escalera, me encantaba encontrármela en los bares y que al verme viniera corriedo a darme uno de sus superabrarazos (larguísimos...cuanto más pedo ibamos, más largos eran). Me pasaba horas contándole mis cosas y escuchando sus historias interminables. Sin saberlo estaba enamorada y lloraba escuchando las caniones de Sau. Fue mi primer amor y nunca la olvidaré.
En esa época lloraba mil pero era muy feliz.
Hoy la he visto y sigue igual de guapa que a los 15... Tenemos algo pendiente.
Recuerdo que deseaba que me llamara para quedar, y así pasar juntas la tarde en cualquier bar o sentadas en un banco o escalera, me encantaba encontrármela en los bares y que al verme viniera corriedo a darme uno de sus superabrarazos (larguísimos...cuanto más pedo ibamos, más largos eran). Me pasaba horas contándole mis cosas y escuchando sus historias interminables. Sin saberlo estaba enamorada y lloraba escuchando las caniones de Sau. Fue mi primer amor y nunca la olvidaré.
En esa época lloraba mil pero era muy feliz.
Hoy la he visto y sigue igual de guapa que a los 15... Tenemos algo pendiente.
Sabes qué? Juégatela!
ResponderEliminarMe mola más el platonismo :)
ResponderEliminarla rato
además...si me la juego, se de alguien que se enfadaría un poquito conmigo
ResponderEliminarrato2
hahaha me he chivado
ResponderEliminarla rato, tercera entrega