Va, assumim-ho, els dies bons gairebé som invencibles!
miércoles, 16 de junio de 2010
Hacía mucho tiempo que ella no pasaba una tarde en esa terraza, sin esperarlo esa tarde fue diferente a todas las demás, me contaba que se paso todas las horas callada y observándola, me contó que ese día, en silencio, se volvió a enamorar.
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