martes, 24 de agosto de 2010

bueno, bonito y barato...

Vendo mi garganta a cambio de una sana y no fumadora.
Vendo sueño a cambio de café.
Vendo obsesiones por realidades.
Vendo preguntas a cambio de respuestas.
Vendo ropa vieja a cambio de sueños cumplidos.
Vendo terraza vieja por una que no me de dolores de cabeza.
Vendo todas la veces que me he sentido ignorada por un minuto con mi funcionaria preferida.
Vendo cena en el mejor restaurante de mi ciudad por una cena en mi casa con la funcionaria madurita.
Regalo todas las llamadas de funcionarias desquiciadas.

Me reitero, vendo garganta...o me la compran o me la arranco.

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