viernes, 4 de febrero de 2011

Después de un día ni fu ni fa, llega a casa, coloca la comida en la nevera, se pone el vestido de ir por casa y se tumba en la misma posición que todas la noches, acompañada por su fiel e insustituible compañero.

Esta noche se siente especialmente frágil, no sabe muy bien cual será su siguiente paso. Tiene dos opciones: seguir tumbada con ese cuerpo de cristal o desatarse y alegrar ese pequeño cuerpo.

De esto hace ya unos años... mientras planchaba su camisa para ir a trabajar sonaba esta canción en su ipod. Las primeras veces que la escucho le gustó sin más, con el paso de los meses al escucharla llego a llorar como si no hubiera mañana.
Tuve el placer de ver a Lantana en el Buho Real y escuchar esta canción en directo.
Imaginarte suena en la  película azul oscuro casi negro, el color de mi viernes raro.



Cuando se pone así no se soporta, así que acaba de decidir que se abrirá una botellita de vino blanco y se tomará una copa mientras se prepara la cena y si se pone contentilla, eso que se lleva.

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