viernes, 27 de mayo de 2011

Dimito

No se que hacer ni como actuar, sólo se que algo no funciona y no encuentro la puta solución (leer con el émfasis que requiere).
No me gustan las salidas, unas por adictivas y las otras por tristes.

Es mi vida, mis risas, la mujer, mi complemento, mi nicotina, mi dolor de garganta algunas mañanas, mis llanto, mi contradicción más absoluta, mi desesperación, mi cuerpo, mi olor, mi vacio, mi fiesta, mi espalda, mi abrazo. Lo es todo. Es mi alma, mi traición, mi vino, mi confianza, es mi corazón, mi nube negra, es mi mejor y es mi peor.. Es mi ansiedad y mi felicidad. Es mi llanto de noche, mi tristeza, mi hueco, mi no entiendo nada, es mi felicidad, es mi no saber decir nunca que no, es mi alegría, es mi estar y responder siempre, es mi no recibir, es mi felicidad, es mi complicidad, es mi no puedo más, es mi esto no hay quien lo aguante, es mi llanto más amargo, es mi necesidad, es mi vida, es mi complemento, es mi dolor más profundo es es es...
Es mi mar más utópico y mi condena más cruel.

Soy incapaz de gestionar todo esto.
Si alguien sabe como hacerlo que me lo diga, le estaré esternamente agradecida. Mientras me retiro.

Creéis que alguien podria gestionar este gran mix de manera saludable? Yo no se.
Dimito.
Presento mi carta de dimisión irrevocable.

Petita Polón ya voy... espérame.

2 comentarios:

  1. Pero...ese caos que has descrito se llama vida y hay dos formas básicas de llevarla, o dejando hacer o teniendo la batuta en la mano. Yo fiel seguidor de la filosofía de la predestinación me dejo llevar.
    Anda que en esta pais no dimite nadie, no vayas a dar la nota:)

    josefito

    ResponderEliminar
  2. Es todo más complejo...
    Llevo demasiado tiempo dejándome llevar, creo que es momento de tener la batuta y decidir yo.

    ResponderEliminar