Soy defensora a ultranza de la igualdad.
Siempre defiendo que las mujeres podemos hacer lo que queramos, no hay tareas de hombres. Y si no lo hacemos es porqué no nos da la gana.
De la misma manera que pienso que los hombres pueden hacer lo que quieran y pueden hacer las clásicas tareas asignadas a la mujer y si no las hacen es porqué no les da la gana.
No hace falta estudiar ninguna ingenieria para tender la ropa, cocinar o recojer la mesa, ni para colgar un cuadro o una cortina.
Bueno, dejando aparte estos tópicos.
Partiendo de la base que somos iguales, algun@s tenemos carencias.
Yo tengo una carencia, no se colgar cuadros, lo he intentado pero me sale mal, muy mal, hago agujeros innecesarios, los cuadros no se sujetan bien en la pared, lo paso muy mal y vamos... dejo esta tarea para otros, dejo esta tarea para los hombres de bien, para esos hombres que quieren que mi hogar este bonito.
Mañana he comprado a mi padre para que me cuelgue tres cuadros que tengo en el suelo desde hace meses. Él los va a colgar en 10 minutos, sin despeinarse. Así que le he pedido que me apañé la casa y a cambio le he invitado a comer a mi terraza.
Vale, lo admito, no se colgar cuadros y las mujeres que me rodean tampoco. Necesito a un hombre que me cuelgue cuadros, necesito a mi padre, al hombre de mi vida.
Mujeres, sabéis colgar cuadros? sabéis colgarlos con estilo y sin despeinaros? A la que sepa, la admiro profundamente.
No se como ha sido pero hoy he escuchado esta canción, hacía mil que no la hacía y me ha venido a la mente esta imagen:
Comía en 15 minutos, cerraba los ojos 5 minutos y salía corriendo de casa y subía al metro en San Bernardo. Cogía mi antiguo ipod y le daba al play. Esta canción sono tantas veces mientras recorría en metro Quevedo, luego Canal, hasta llegar a Cuatro Caminos. Eran las 15:57 cuando salía del metro a Cuatro Caminos. Recorría andando Raimundo Fernández Villaverde con el sol cegando mis ojos (en esa época no usaba gafas de sol), la mayoría de veces aprovechaba ese camino para hablar por el móvil con Ella y la mayoría de veces Ella me decía que no gritara tanto que sus compañeros de trabajo me estaban oyendo. Recorría esa calle hasta llegar al portal de mi curro. Esta canción me recuerda a ese trayecto de después de comer. Recorría andando Raimundo Fdez. Villaverde, pasaba por el bar con olor a fritanga, por el bar de las toreras, por delante del Cortefiel y llegaba al trabajo y me encontraba con Marta, Yolanda, con mis excompañeros. Buenos recuerdos. Han pasado ya algunos años y al venirme la imagen he sonreido, con una nostálgia bonita e irrepetible. Me gusta recordar imagenes del pasado y hacerlo con una sonrisa, forman parte de mi Yo y en mi maleta siempre estarán.
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