Pequeños placeres de un domingo por la mañana. Sol, pasear, mi madre y vermut.
Quedar a las 12:00 con mi madre, pasarla a buscar y empezar nuestro largo paseo por el casco antiguo de Tarragona. Ver las paraditas de una feria de aceite, ver a la gente disfrutar del domingo, curiosear por las terrazas, ver las paraditas de antigüedades y finalmente sentarnos en una terraza. El día precioso, las calles y las terrazas a tope. Hoy Tarragona estaba especialmente bonita.
Hipstamatic al poder.
Tengo que volver a Tarragona. Había olvidado cuánto me gusta!
ResponderEliminarO grandes placeres, según se mire.
ResponderEliminarUn abrazo
Fitze, en Tarragona tienes muchos amigos a los que les encantaría verte, ellos no se han olvidado de ti ni tu de ellos, lo se. A mi no me gustaría tanto verte ;p Siempre serás benvinguda.
ResponderEliminarJ. lo pequeños placeres son los más grandes:)
Besos a ambos!