viernes, 17 de febrero de 2012

Parece que el frío se va, los días son más largos y febrero va pasando.
Febrero podría desaparecer del año, es un mes ni chicha ni limoná.
Lo único bueno que tiene este mes, es que es el mes de las calçotades.
En mi tierra, febrero es igual a calçotades.
Los dos próximos sábados estan marcados con una cruz.
Este sábado tengo calçotada con las amigas de mi hermana y el próximo en el mas de uno de mis amigos. De calçotada en calçotada y tiro porqué me toca.

Las calçotades son informales, me encantan los looks de la gente (muy de ir por casa), hasta la más pitiminí luce un look "calçotero". A mi me gustan las calçotadas en las parcelas, chalets, terrenos (son las auténticas), en restaurante pierden su gracia. Son citas en las que las mujeres no hacemos nada (bueno, nos tomamos nuestras cervezas o vinos y hacemos el vermut), mientras ellos estan con el fuego haciendo los calçots, la carne...Siempre me ha sorprendido la pasión que tienen los hombre por el fuego, es curioso, mucho no hacen nada en casa, pero cuando hay calçotada se ponen como loquitos con el fuego.

Lo peor de las calçotadas es cuando llegas a casa, tu ropa huele fatal, ese olor tan caracterítico de calçotada (por el fuego). Tu ropa directamente va a la lavadora.

Me gusta más que la original,

No hay comentarios:

Publicar un comentario