Definitivamente no podría vivir sin música.
Me paso el día escuchando música, en la calle, en casa, en mi habitación, mientras me ducho, cuando cocino, mientras escribo un post... Siempre hay música en mi vida. Escucho mil veces lo mismo, descubro cada día algo nuevo y así infinito. La música me hace sentir libre, en mi mundo.
Tengo muchas ganas que sea viernes, quedar para tomar un vino con mis amigas, cenar y tomarme una copita con ellas. Cuando estoy con ellas me siento libre, no tengo que esconder nada ni demostrar nada, no hay límites ni impedimientos. Compartir estos momentos con ellas es mi tesoro y soy muy afortunada por tenerlas a mi lado desde hace 30 años. Las conocí cuando aprendiamos a jugar, nos fumamos nuestro primer cigarro juntas y el viernes como siempre que quedamos nos pisaremos las conversaciones como si hiciera un año que no nos vemos. Las relaciones libres y sin impedimientos son las que triunfan y duran toda la vida.
Y mañana fin de ciclo y vuelta a empezar.
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