Pasan los días, sin grandes cosas, ni malas ni buenas, en un extraño equilibrio.
Hoy mi padre ha venido a colgarme un espejo y no se puede ser más apañado, en 10 minutos estaba listo. Cuando ha terminado ha visto mi guitarra en la sala, la ha afinado (gracias a dios) y la ha tocado un ratito, nunca lo había visto tocar la guitarra. Si es que lo sabe hacer todo, tanto da que le hables de química, análisis, de colgar cuadros, pintar, afinar la guitarra, cocinar....es el hombre de mi casa. Hemos visto el barça juntos, hasta que mi madre ha llamado a mi casa y le he dicho que mi padre estaba conmigo, y se ha muerto de la envidia porqué a ella le encanta un bricolaje en mi casa y me ha reclamado que lo mandará para casa jejej
Pues eso, pasan los días y de fondo... en la calle, en mi casa, este donde este suena "Ven, siéntate y me lo cuentas", una maravilla para el alma.
Creo que el día que vaya a un concierto de Vanesa Martín me voy a morir directamente escuchandola. Morir de placer, suena bonito.
Cuantas veces hemos dicho que no me den la voz, la voz, la voz... Muchas...verdad?
Puedo llamarte.
Otra como yo que tiene una cuenta pendiente con la guitarra!!, suerte y ánimo!! yo ya van 3 intentos pero nada jaja!! y me estoy pensando un 4º.
ResponderEliminarBuahh no soy nada constante, así que ya veremos cuanto me dura el tema guitarra...
ResponderEliminarAnimate! Siempre estás a tiempo de un quinto intento :)